¡¡Sorpresa!! Estoy embarazada

¿Cómo asumir de entrada la noticia?

Reconoce tus emociones

Es importante saber que tus emociones pueden estar incrementadas cuando estás embarazada y que es perfectamente normal sentir que no las puedes controlar. Puedes, al mismo tiempo, estar excitada por lo que viene, con miedo de que no puedas con la tarea que se te pide, no puedes creer que vayas a ser mamá y puedes sentirte frustrada de que no puedes hacer ciertas cosas que antes del embarazo hacías fácilmente. Cualesquiera que sean tus sentimientos, déjalos fluir, pasarán y son totalmente normales. El embarazo es solo una etapa temporal. Ahora si la noticia es sorpresiva en muy normal que las emociones descritas anteriormente se incrementen y genere mucha ansiedad y estrés. Date un espacio para ASIMILAR LA NOTICIA!!

Maneras de hacerle frente

  • Manténte sana y fuerte. Dormir mucho te ayudará. Cualquier persona que está cansada es posible que se sienta deprimida, tanto si está embarazada o no.
  • No permitas que el embarazo tome las riendas de tu vida. Sigue haciendo las cosas que te gustan.
    •Habla sobre los temores, preocupaciones o inquietudes que tengas con alguien que sientas que puedes hablar.

Si aflora un sentimiento de no querer al bebé o inclusive de rechazo temporal no te culpes todo el embarazo por ello, eso dista mucho de que sea un rechazo permanente, eso sería un tema aparte y un caso a , al inicio es muy normal que suceda.

 

Como enfrento la sorpresa y la angustia y si Siento que no estaba preparada que hago?????

Primero que nada trata de recordar siempre que la inestabilidad emocional durante el embarazo es totalmente normal y que es importante mantenerte fuerte. Si estás consciente de lo que puede suceder, es más fácil prepararte para los cambios y podrías hacer un esfuerzo personal para ayudarte a controlar tus emociones en tiempos turbulentos.

Tómalo con calma: resiste la tentación de desarrollar un gran número de tareas antes del nacimiento del bebé. Puedes pensar que son importantísimas, pero en realidad la mayoría pueden esperar y es más importante que te consientas a ti misma y te des tiempo para reposar.

Mantén una buena y honesta comunicación con tu pareja y con los que te rodean: explícales como te sientes, diles que los amas y evita descargar en ellos tu coraje.

Has algo que te haga sentir bien: esto puede ser dejar algún tiempo libre especialmente para ti y para tu pareja o nada más para ti: una siesta, una caminata, una ida al cine o con una amiga tomar un café, etc.

Siempre platícalo: airea tus preocupaciones acerca del futuro con tu pareja o con tus amigas o familia. Hablar sobre ellas ayuda a aclarar la mente, a disipar dudas y a encontrar soluciones. Una vez que tú te hayas descargado, permite que tu red de apoyo también hable y escúchalos.

Maneja tu estrés : En vez de permitir que la frustración se vaya acumulando en tu vida, encuentra formas de liberar esta presión. Trata de dormir el tiempo que necesitas (el cansancio puede contribuir a exacerbar tus emociones), aliméntate sanamente, has ejercicio (te ayudará a fortalecerte y a prevenir molestias), y diviértete. Trata de identificar cuáles son tus fuentes de estrés en tu vida y cambia todo lo que puedas cambiar (como por ejemplo disminuir tu lista de quehaceres).

 

¿Y qué pasa si no puedo controlar mis cambios de humor?

Si tus cambios de humor duran más de dos semanas y no parecen mejorar, habla con tu médico. Puedes estar dentro del 10 % de las embarazadas que tienen que batallar con una depresión moderada durante el embarazo. Si notas que estás frecuentemente nerviosa o ansiosa, puedes estar presentando algún tipo de desorden de ansiedad, si piensas que tienes alguna de estas condiciones, es muy importante que consultes con tu médico para que te den un tratamiento durante el embarazo. Las investigaciones han demostrado que los problemas emocionales que no se tratan pueden afectar la salud de tu bebé y aumentar el riesgo de parto prematuro y depresión post parto.

 

Es más dramático en jóvenes embarazas????

Sí, suele ser más dramático ya que Emocionalmente las jóvenes están en un proceso de identidad, que lleva a brincarse un paso muy importante, la autoaceptación como mujer, con os cambios del cuerpo y funciones nuevas, por una figura prematura de mujer embarazada, se alteran las emociones y no se cuenta con la madurez necesaria para sobrellevar la noticia inesperada.
-También conlleva a problemas de autoestima y frustraciones personales y sociales.

– Deserción escolar, abandono o cambio de un proyecto de vida profesional.

– Dificultad para educar con cariño al bebé.

– Mayor riesgo de separación, divorcio y abandono por parte de su compañero.

– Rechazo social si el embarazo es fuera del matrimonio, y:

Físicamente, porque como la madre adolescente todavía está el proceso de crecimiento y desarrollo, un embarazo, que es un suceso que normalmente cambia todas las funciones del cuerpo de una mujer, requiere de mejor alimentación, tranquilidad, y puede ocasionar problemas como:

– Anemia, desnutrición

– Aumento de la mortalidad materna.

– Mayor riesgo de abortos espontáneos y nacimientos prematuros o complicaciones durante el parto, por falta de madurez sexual.

– Aumenta la probabilidad de tener más hijos, ya que al empezar jóvenes a tener relaciones sexuales, es más fácil que los hijos se sucedan rápidamente.

 

El papel de la familia

La familia juega un papel muy importante para la mujer embaraza, se convierte en su red de apoyo inmediata, sin embargo, lo primero que se debe de hacer es validarle sus sentimientos y emociones, darle espacio para el berrinche, el llanto y los temores.

Después de esa primer fase, se debe acompañar en todo el proceso del embarazo dando un espacio y no saturando a la embarazada de consejos o historias que no sean alentadoras, en una tercera fase es vital monitorear las emociones, muchas veces se les da mucho espacio y en casos de ansiedad generalizada, angustia o depresión las mujeres en estado no logran salir adelante solas, así que un empujón en estos casos es fundamental y marca la diferencia. Y para concluir tome en cuenta lo siguiente:

Lo que NUNCA debes decirle a una embarazada

En algunas ocasiones los maridos o parejas, la madre, suegra, compañeros de trabajo o familiares, tienen el comentario exacto que puede lastimar los sentimientos de la embarazada. He aquí algunos ejemplos:

  • ¡Tus ronquidos me mantienen despierto toda la noche!
  • ¿Por qué estás siempre tan cansada?
  • ¡Qué gusto me va a dar cuando tus hormonas regresen a lo normal!
  • ¡Qué barbaridad!, te ves enorme, ¿estás segura de que no son mellizos?
  • ¿Deberías de estar comiendo eso o aquello?
  • ¿Cómo le haces para caminar sin irte de narices?
  • ¿Te van a operar para que no tengas más familia después de este embarazo?
  • ¡Duerme y disfruta ahora porque nunca más lo harás igual después de que nazca el bebé!
  • Que gorda estás
  • ¡Espero que no se parezca a vos en… o al papá en …..!

 

Elaborado por: Alexandra Gómez Palavicini

Psicóloga Enfoque a la Familia-D’familia

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