Secretos Familiares

Los secretos familiares operan de una forma que pueden perjudicar la comunicación en la familia y producir síntomas en los miembros de la misma. Inclusive, el secreto familiar puede operar de forma intergeneracional, de allí que es de interés, conocer el significado de los secretos de familia.

Los secretos familiares suelen ser algo que aparece en la familia y se pueden llegar a transmitir, de generación en generación, produciendo problemas en la misma, que emergen en sus integrantes de diferentes formas.
Con la intención de proteger a familiares de la supuesta angustia que puede producir el conocimiento de ciertos eventos, verdades, hechos, etc., el secreto opera como un manto de silencio que de todos modos “queda en el aire” y se transmite de otras formas. La comunicación se ve afectada y los síntomas pueden emerger como respuesta a estas fallas comunicativas. Es así que como respuesta a estos secretos pueden aparecer enfermedades psicológicas o signos no sanos en algunos integrantes de la familia.
Por esta razón, no se recomienda guardar secretos, ya que nada bueno puede resultar de ello. Por más que se piense que estás protegiendo a los seres queridos, en realidad estás generando algo que no es sano para ellos y por ende no sano para la familia.
Algunos de los secretos familiares más habituales son:

  • Sobre el origen de los hijos adoptados
  • Sobre la historia familiar en general (no matrimonio, mentiras en cuanto a quién es el verdadero padre, hermanos de diferentes papás, infidelidades, entre otros).

En suma, lo mejor es tener una relación sana en la familia, que se sepa todo y fluya una comunicación entre todos los miembros de la misma, sin secretos, lo cual va a permitir la salud familiar.

Los secretos de familia pesan en nuestro destino. Determinan, sin que lo sepamos, nuestras elecciones de vida y frenan nuestro desarrollo personal.

Hay dos formas de manejar los secretos de familia, el secreto que lleva la persona en su interior, ese secreto se puede manejar con discreción, sin embargo el desgaste emocional, la culpa y nivel de ansiedad crecen con el tiempo y llevan a la persona incluso a tener cambios de humor sin motivo aparente, y el secreto llamado ¨secreto a voces¨ es decir toda la familia incluso allegados saben el asunto a ocultar, menos la persona a la que se le oculta, aquí el dominio de la discreción es difícil y eso genera una ansiedad constante, ya que no depende solo de una persona el guardar el secreto sino, que todos los que rodean al engañado asimilan, ven y manejan la situación según les convenga, en estos casos el secreto aflora de la peor forma.

Un ejemplo de un secreto familiar es el caso del conocido actor norteamericano Jack Nicholson quién descubrió en plena adultez, cuando ya había iniciado su carrera, que era hijo de quién fungía como hermana mayor y no de sus supuestos padres, quienes en realidad eran sus abuelos.

Por supuesto, su caso no es único y tal vez algunas personas han vivido una situación similar, porque en el seno de muchas familias decir la verdad tal como es, de manera simple y directa, es como una misión imposible cuando se trata de algo que consideran reñido con sus principios o genera vergüenza ante las normas sociales. Comúnmente, los secretos en el clan familiar toman cuerpo por el afán de protegerse del mundo exterior, de la comunidad o familia extendida, para encubrir culpas o evitar dañar a una persona querida de su núcleo.

También es común, que con el tiempo, se torne más difícil su revelación y hasta se vuelvan imperdonables. Por supuesto esta falta de perdón o resistencia se deben trabajar con el acompañamiento profesional ya que de lo contrario no se logra superar dicho trauma, o el camino es mas largo.

Asesoría y educación

Educar a revelar o no revelar los secretos, según las circunstancias de cada caso.

El secreto es el conocimiento, noticia, propiedad o procedimiento, que cuidadosamente se

Conserva de manera reservada y oculta y se mantiene en sigilo y sin divulgar, no debiendo

revelarse, para no incurrir en delito o para no molestar o herir a otras personas, aunque suponga

una gran curiosidad y admiración. Cuando existen secretos los padres tienen que educarse

para manejar la situación con inteligencia emocional, además, deben educar a sus hijos y en su

caso persuadirles, de que no tengan secretos con ellos. Tener secretos los separa de la confianza

que tienen que tener, para poder recibir una buena educación. Si los hijos saben o tienen cosas,

que no se atreven o no quieren comentar con sus padres, de muy difícil manera los padres podrán educarles y ayudar a solucionarles, algunos de los problemas, que muchas veces empiezan porque han querido mantener un secreto. Después cuando ya es tarde y no les queda mas remedio de decirlo a los padres, es posible que la solución sea más difícil.

Superando la etapa de cargar con el secreto: Pasos para salir del victimismo familiar

La familia es un importante enclave donde la culpa y la víctima nacen y se hacen. A partir de ahí, se convierten en patrones aprendidos que muchas personas llevan a su espalda durante años, de los secretos familiares surgen, en muchas situaciones, la manipulación y el conflicto. Sólo la toma de conciencia de esta situación y un cambio profundo e interno puede hacerte salir de ahí.

Si de verdad, quiere salir de este círculo repetitivo y afrontar la vida, estos 5 pasos le ayudarán a salir del victimismo y superar el desgaste que los secretos alimentaron:

  1. Toma una actitud de “responsabilidad consciente”.

La responsabilidad consciente, entendida como la habilidad para responder desde la toma de conciencia, es tomar los sucesos de la vida como un momento de desarrollo, una prueba. Es reconocer la capacidad para poder elegir la actitud ante la adversidad y tomar partido activo en generar la propia vida, un nuevo comienzo de algo diferente. El resultado depende de su respuesta.

  1. Deja de vivir en el pasado.

El pasado es una atadura a la culpa. ¿Acaso puedes cambiar el pasado? ¿Puedes volverlo a vivir? No. Puedes cambiar tu vida, si, puedes hacerlo a partir de este momento. Si continúas mirando esa foto que te hicieron hace años lamentándote , te estarás perdiendo mostrar al mundo la estupenda persona que eres ahora”. El presente es tu ventana al cambio, abrirla conscientemente es la solución.

  1. Define cuándo y cómo te sientes víctima desde el presente.

    Tomar la actitud de víctima forma parte de un patrón. Es probable que exista un suceso de mayor carga emocional, aunque es muy probable que encuentres ese mismo comportamiento en más ocasiones. Observa tus pasos, examina cada uno, con detalle y sin culpa. Encuentra las similitudes te ayudarán a llegar a la raíz. No alimentes más la culpa que el secreto te vendió, supéralo.
  2. Busca las ganancias secundarias de esa actitud.

Aunque resulte contradictorio el estado de víctima tiene sus ventajas. En muchas ocasiones al buscar éstas, la respuesta inmediata es que estar ahí no les resulta agradable. Esa es la respuesta de la cabeza. No obstante, en lo profundo del ser, en esa parte inconsciente, se desea estar en esa situación para obtener una contrapartida. A veces es atención, cariño, compañía. Cuando el secreto se devela, esos estadíos del ser se pierden temporalmente, pero la recompensa vale la pena: la libertad.

  1. Busca alternativas para cubrir esas ganancias secundarias.

Una vez descubiertos esos beneficios se hace imprescindible encontrar otra manera de obtenerlos sin necesidad de recurrir a la victimización o al secreto. Cambie sus pensamientos de derrota o culpa por pensamientos positivos, la libertad que Dios nos dio es para usted no importa lo que haya pasado de su mano y con ayuda profesional la paz que anda buscando llegará a su corazón y para quedarse a su lado por siempre.

 

Estar en estado de víctima ante un hecho concreto es natural, la vida trae acontecimientos que pueden situarle ahí . Ahora bien, perpetuar ese estado sólo depende de usted. Si hasta ahora continúa con ese comportamiento, instalado en la víctima y la culpa, le animo a salir, se sorprenderá del resultado. Y, si así lo decide, añade este paso más: Dale gracias a esa actitud y dígale adiós a la culpa.
Despídase con amor y manteniendo esa gratitud. ¡Felicidades ya puedes crear un nuevo camino en familia sin secretos!

 

 

 

Escrito por: Alexandra Gómez Palavicini

Directora, Dfamilia-Oficina Afiliada a Enfoque a la Familia

Psicóloga Especialista en Modificación de Conducta

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